TEATRO

ALPERRAK, TUNANTEAK ETA MALEANTEAK

Gilkitxaro – 2026

Tres exiliados, Pili, Mili y Willi, son hormigas.

Quieren emprender un viaje hacia la normalidad, donde no exista el trabajo obligatorio: la huida hacia el supuesto paraíso. Pero, dicen, la normalidad es formalidad, condena.

Estas tres hormigas son insectos fugados. Su modo de vida ha sido considerado excesivo, mientras que los mamíferos de dos patas han idealizado siempre el universo. Pero, al llegar al mundo humano,
caen todos los prejuicios y se encuentran ante una realidad diferente.

Esta breve obra de teatro reivindica el disfrute y quiere hacer apología de la anormalidad. A través de la memoria, esta comedia indaga en la historia: unos tiempos pasados no tan lejanos que, hoy en día, no son tan diferentes de los de estas hormigas.

La libertad que creemos tener nos ahoga. Las personas, como en el hormiguero, nos obligamos a ser productivas, a capacitarnos y a no dejar de estar presentes; quien no cumple es expulsado.

Este sistema de bolas de bitxo nos deja sin margen para respirar, sin espacio para detenernos a reflexionar. Nos ha encerrado en un castigo sin castigo: estamos obligados a hacer clic rápidamente, a reaccionar sin profundizar en nada.

Hormigas que se creen personas. Personas que tampoco se reconocen como hormigas. Entre estos dos mundos baila la comedia: absurdos y proclamas, risas sonoras que tendrán un fondo amargo y, otras veces, momentos de ligereza.

Trabajando de forma lúdica con los temas sociales y con la memoria, la obra juega con las teclas de las realidades absurdas, pisando de vez en cuando los terrenos recreativos del metateatro.

Brevemente, una pieza deliciosa: Vagos, Tunantes y Maleantes.

La puesta en escena aparece sobria y minimalista.Los juegos del texto y las relaciones frescas entre los actores cobran principalmente el protagonismo, aunque también hay algunas sombras, transparencias y otros retoques estéticos.